Acción libre y espontánea, es re-creación, volverse a crear, re-nacer cada vez que se juega, se ejecuta dentro un determinado tiempo y espacio, en un orden sometido a reglas. Se presentarán juegos considerados de origen pre y post coloniales.
Práctica generalizada en todo México, lo juegan niños y adultos de todas las edades, elaborado de madera resistente, de una sola pieza a la que se le inserta una punta de metal que sirve como punto de apoyo para que baile. Es decorado con variados motivos, para jugarlo se atraca una cuerda en la cabeza del trompo, se estira para anclarla alrededor de la punta y enredarla desde ahí hacia arriba hasta la parte media, se deja un tramo de cuerda para fijarlo en los dedos índice y medio, tomándolo con toda la palma de la mano, manteniendo firme el cordón.
Posteriormente se presenta de cabeza, se lanza y jala inmediatamente girando la muñeca hacia la izquierda para que se desenrede y toque el piso con la punta hacia abajo para comenzar a bailar.
En competencias, gana quien mantenga más tiempo girando el trompo o logre mejores suertes con el mismo, existen variantes según la región en donde se practica. Se juega en temporadas ya establecidas.
Hay referencias de que mujeres de diferentes pueblos lo realizaban desde tiempos remotos. Actualmente lo practican partir de los 6 años, en la región Huasteca. Intervienen dos o más niñas o jóvenes. El juego consiste en lanzar los aros para que caigan ensartados en las estacas o piedras colocadas a cierta distancia.
Cada estaca o piedra tiene un valor diferente de acuerdo al grado de dificultad, las participantes son las encargadas de acordar el valor de cada piedra o estaca. Gana la que logra el mayor número de puntos. En caso de empate se realiza un juego extra.
Los aros son elaborados con be-juco resistente. Las estacas pue- den ser de diferentes tamaños fijadas en el piso o en un tallo
de la palma del plátano; la elaboración de los aros requiere de tiempo, ya que es necesario que el bejuco se encuentre verde para poder manipularlo y posteriormente dejarlo secar para que tenga la consistencia necesaria. Se practica en cualquier época del año.
Se denomina así porque el implemento utilizado proviene de una palma conocida con el nombre de“Corozo”. Se practica por equipos integrados con cinco jugadores cada uno, la pelota es sostenida e impulsadacon la hoja de la palma seca.
El objetivo es llevar una pelota a la meta del equipo contrario, el cual es un orificio cavado en la tierrao cesto hecho de mimbre. Gana el equipo que logre más tantos al introducir la pelota en la meta contraria. La contienda se realiza en un espacio abierto de 50 a 60 mts. de largo por 20 de ancho, en los extremos o metas se cava la fosa o se coloca la cesta.
Los implementos que se utilizan son la pelota, la cesta para el manejo de la pelota y el cesto parameter la pelota hecha de mimbre o bejuco de 50 cm. de diámetro y 30 de fondo, también utilizado para la pesca. La pelota se elabora con bejuco enredado hasta alcanzar un di!metro entre 10 y 12 cms., en chontal se pronuncia “Tapine” pelota cañita. Este deporte es practicado en el Sureste de México en el Municipio de Necajuca, Estado de Tabasco, por niños y jóvenes del grupo étnico Chontal.
Los niños se divierten con esta práctica recreativa de origen prehispánico, practicada en la región sur de la Huasteca, principalmente por niños de comunidades pertenecientes a los Municipios de Matlapa, Axtla de Terrazas y Tamazunchale; Nexcuayo, la Peñita, la Providencia, Tancuilin, Picholco.
Intervienen 3 niños, dos se suben al Kuarrechtlij y un tercero hace girar el palo hasta que uno de los participantes, pida que deje de girar o cae al piso, el que pierde pasa a girar el Kuarrechtlij.
Se desarrolla en un espacio amplio de tierra, si tiene pasto o hierba es mejor para que amortigüe un poco el impacto al momento de caer y evitar se lastimen los niños.
Utilizan dos troncos de madera de piache, cedro, aquiche o naranjo; para elaborar una estaca y un tronco que se encaja sobre dicha estaca, esta debe ir clavada en la tierra aproximadamente 30 ó 40 cm. con la punta hacia arriba; debe medir aproximadamente 1.50 m., el palo que se coloca arriba mide de 3 a 4 m. Se juega en cualquier época del año, excepto en temporada de lluvia.
Actividad propia de la región Sur del estado, lo practican niños de ambos sexos acompañados por un adulto, en; La Peñita, Nexcoayo, La Providencia, Tancuilin y Picholco, pertenecientes a los Municipios de Axtla de Terrazas y Matlapa.
Intervienen 3 personas, dos niños de peso similar, suben a las sillas, la tercera un adulto de preferencia, los hace girar lo más alto posible, hasta que le piden dejar de hacerlo, lo que mucho los divierte.
Se recomienda jugarlo en un espacio de tierra de 5 X 5 m., si tiene pasto es mejor amortigua el impacto en caso de una caída.
Es necesario un tronco de madera de 2.50 m. de largo clavado en la tierra 30 ó 40 cm., al extremo exterior se le hace punta roma, en la que irá montado otro tronco de 2.35 m. de largo con una abertura en la parte media; en los extremos se hacen 2 amarres con mecate, en cada lado colgarán mecapales de ixtle para sentarse. La madera puede ser de pioche, cedro, aquiche o naranjo con un grosor aproximado de 15 a 20 cm.
Sobre un Juego parecido a la Rayuela se refiere que a principios del siglo XVI Moctezuma y Cortes jugaron el tololoque: "jugaba el rey con sus bodoquillos de oro muy lisos que arrojaba desde muy lejos a unos tejuelos del mismo metal y a cinco rayas ganaba o perdía ciertas piezas o joyas ricas que apostaban ... ". Actualmente practicado por niños y adultos este juego autóctono se puede ubicar en diversos ámbitos tanto rurales como urbanos de casi todo el país, destacan en su práctica además de Hidalgo; Colima, el Distrito Federal y el Estado de México.
Existen dos formas de jugar: una simple y una complicada, esta última cuenta con cuatro variantes. La primera forma la simple, en ésta se colocan los Jugadores detrás de una línea marcada en el piso (línea de tiro), y por turno arrojan una moneda hacia otra línea pintada a una distancia que va entre 5 y 1 O m. y paralela a la primera.
El Jugador cuya moneda haya quedado más cerca de la segunda línea, ya sea antes ó después de ella es el ganador y el juego se pacta a determinadas rondas. La segunda forma de jugar tiene cuatro variantes, los implementos varían en cuanto a su fabricación hay reglas que aplican para todas ellas, como a la forma simple.
El juego fue practicado originalmente entre habitantes de la etnia mame, ejercitado en la parte occidental de la región del Soconusco en Escuintla, se extendió posteriormente a San Cristóbal de las Casas y Zinacantán. Hoy lo juegan niños de ambos sexos y algunos adultos, el nombre se tomó del sonido que produce la pelota al ser golpeada con la mano, no se tiene referencia cronológica de su antigüedad sin embargo se ha perpetuado hasta nuestro días por tradición oral.
Participan de 25 a 30 jugadores, colocados en un espacio plano formando un círculo de 20 a 25 m. de diámetro, en el centro se coloca un jugador al que se denomina repartidor, debe ser fuerte y habilidoso para golpear la pelota con la mano dirigiéndola hacia los demás, en dirección de las manecillas del reloj.
El repartidor, inicia el juego arrojando la pelota hacia cualquier jugador, si la dejan caer al tratar de regresada es eliminado. Este es reemplazado únicamente por el jugador que más veces haya tocado la pelota, reiniciando el juego. Concluye cuando el repartidor deja caer la pelota, cuando hubo varios eliminados, y quedan pocos jugadores, y ya no hay a quien pasarle la pelota, gana el jugador que quede con el repartidor.
Práctica con arraigo en la República mexicana, conocido como: Kimbomba en Yucatán, Charangais en Colima, Beli en Guerrero y Nayarit, Capirucho o Bolillo en otros estados.
Niños y jóvenes mestizos e indígenas, a partir de los 6 años juegan en un terreno limpio libre de obstáculos, puede ser en la calle. Se emplean 2 trozos de madera redondos, uno pequeño de 5 a 1O cm. y uno grande de 40 a 60 cm. de largo por 5 ó 6 de ancho. A la pieza pequeña se le saca punta roma en los dos extremos para lastimar cuando lo cachan. Dos o más personas, cada uno con sus maderas, todos del mismo tamaño (grande y chico).
Se coloca el palo pequeño bolillo en una zanja hecha en el piso, lo arroja con fuerza hacia el frente impulsándolo con el palo grande, ya en el aire el otro jugador tiene que atraparlo o patearlo de regreso mientras está en movimiento al lugar de inicio, se dibuja un círculo de la longitud del palo grande alrededor de la zanja.